Ayuntamiento de Huete

Portal informativo y promotor del desarrollo de los pueblos de la Alcarria conquense
Quiénes somos      Contacta    

logo Alcarria conquense

             huellashuellashuellasTras las huellas de una Alcarria por descubrir, la conquense

siguenos
facebooktwitterInstagramcontactayoutube

VISITAS RECOMENDADAS

publi mina Condenada

MEDIOS LOCALES










CEDER Alcarria conquense
Alcarria conquense pueblos Alcarria

turismo Alcarria

sanidad alcarria

educación

servicios sociales


Lavandaña

entrevistas
listado

14
febrero
2022

CULTURA

Mayte Olmedilla rinde homenaje a todas las abuelas con una obra que, frente a la adversidad, reivindica el humor y el amor eterno, el propio

La violista, cantante y profesora de música con raíces en Huete se define principalmente como payasa y apuesta por una comedia comprometida que expone "temas pendientes", como quererse a uno mismo

Defiende la cultura como "esencial" pues "nos hace mejores ciudadanos y personas" y también como "una industria fuerte que beneficia a toda la localidad" pues es "una fuente de vida, riqueza y economía"

Mayte Olmedilla Huete

La representación 'Eterno amor' surgió de la tragedia personal de su abuela, de sus cantos y emociones.

Mónica Raspal Jorquera/Fotos cedidas por Mayte Olmedilla

Aunque en demasiadas ocasiones se utiliza como un término despectivo, la definición de payaso es la de “un artista de circo, generalmente caracterizado de modo extravagante, que hace reír con su aspecto, actos, dichos y gestos”, una profesión especialmente importante en los tiempos que corren, cuando conseguir que la gente sonría se ha convertido en un ejercicio terapéutico. Como payasa se define principalmente la violista, cantante y profesora de música, Mayte Olmedilla, nacida en Albacete pero con fuertes raíces optenses, pues toda su familia es de Huete y siempre ha mantenido una relación muy estrecha con el municipio. Tanto que allí se trasladó a vivir en septiembre de 2020, cuando la irrupción de la pandemia de COVID-19 paralizó la actividad artística y necesitaba salir de la ciudad, aunque a ella le gusta estar en varios sitios a la vez y seguir siempre su instinto, algo que ha hecho toda su vida, forjando así una polifacética trayectoria profesional.

Mayte Olmedilla Huete

Música, humor y amor (propio) se fusionan en un show que deja un poso de reflexión.

Según ha relatado en una entrevista con esta redacción, tras cursar los estudios de música se licenció en la especialidad de viola en el Conservatorio Superior de Sevilla y realizó el postgrado en Salzburgo y Viena hasta que sintió la llamada interior del teatro. “Ya en Viena me di cuenta de que la música era otra cosa, muy diferente a como la vemos en España. Allí esa universidad está junto al resto de disciplinas, no hay tanta división y está muy desprejuiciada. La cultura es tan importante que hasta me cedían el sitio en el autobús por llevar la viola”, cuenta. Aunque en la ciudad del Danubio era feliz y tenía "un plan de vida", una compañera le propuso formar un cuarteto de chicas para teatro en Madrid y descubrió que ahí había algo para ella importante de aprender y desarrollar. Así empezó con la compañía de teatro gestual Yllana, una de las que tiene más trayectoria en España, superando las pruebas para estudiar teatro musical en la Real Escuela Superior de Interpretación de Madrid (RESAD). Fue donde conoció a Rafael Ruiz, quien después sería el director de Funamviolistas, compañía de la que fue creadora y productora y con la que recibieron muchos premios, entre ellos un prestigioso Max de las Artes Escénicas, convirtiéndose en la “sensación teatral” durante muchos años. Tras diez en activo se disolvieron de forma natural porque, a su juicio, “los proyectos tienen sus tiempos” y no querían alargarlo a toda costa, necesitaban hacer cosas distintas.

Mayte Olmedilla Huete

Habiendo realizado varios cursos de clown en Argentina, Olmedilla explica que necesitaba meterse más en el papel de la payasa y tenía muy claro que quería hacer una comedia con un punto más clásica. De ahí surgió la obra que está representando en la actualidad, ‘Everlasting Love’ (eterno amor), que define como un show lleno de música, humor y amor (propio) que cuenta la historia de una boda que no resulta salir como debiera. Sin embargo, aclara que lejos de la banalidad “el payaso es siempre metafísico sin quererlo” y la función se basa mucho en la mentira, haciendo creer a los espectadores una cosa que luego es otra, dejando un poso de reflexión. “Para mí es importante no hacer solo espectáculos que entretengan, sino tener un compromiso, aunque sea ligero, a través de la comedia”, añade.

"El espectáculo es una estructura que está viva y evoluciona. Como payasa me es imposible no hacer mención a la actualidad. Antes la gente iba al circo para enterarse de lo que pasaba. El creador no está al margen de lo que ocurre”

La artista resalta que la representación es sobre todo un homenaje a su abuela, un “pilar importantísimo” para ella, pues surgió de su propia tragedia personal, de los cantos y emociones de una mujer que, por sus circunstancias socioculturales, “no ha podido conocer el amor”. Junto al director Paco Gámez, han querido contar su historia y la de tantas abuelas para devolverles la voz con un espectáculo que es un “carrusel de emociones” y que aborda un tema del que “no se habla mucho” pese a que no todo el mundo lo tiene resuelto, la tarea pendiente que significa querernos a nosotros mismos, un mensaje que se dirige a mujeres, hombres y niños. De hecho, en la versión adaptada para el público infantil —con números eliminados o transformados y un mensaje más saludable— disfruta recogiendo la reacción de los menores que hablan y preguntan, muy diferente a la de los adultos que sienten cosas pero no las expresan. Y es que para Mayte Olmedilla —que también estudió filosofía— el espectáculo es “una estructura que está viva y evoluciona” y por ello, después de más de 20 funciones, siguen modificando cosas, “rizando el rizo para incluir otros temas” pues no puede evitar hacerse preguntas para saber por qué está haciendo las cosas, un inconformismo para ella inevitable y necesario. “Como payasa me es imposible no hacer mención a la actualidad. Antes la gente iba al circo para enterarse de lo que pasaba en su localidad. El creador no está al margen de lo que ocurre”, reflexiona.

Mayte Olmedilla Huete

Olmedilla apuesta por las representaciones al aire libre en espacios patrimoniales con en La Merced de Huete.

Este componente educativo está muy presente para ella, no solo como profesora sino como alumna de clown con sus maestros argentinos, con los que pronto espera retomar su trabajo y formación. Además de las clases de viola que habitualmente imparte en Aranjuez, le han encargado la dirección escénica y dramatúrgica en la XXIII edición del programa educativo ‘Toca la Banda’ en el que danza, voz y música se unen junto a la Banda Sinfónica Municipal de Albacete en un ciclo de conciertos para colegios que busca implicar al alumnado de los municipios del territorio. Para Olmedilla es una "gran responsabilidad" ya que se trata de un programa "muy asentado, muy importante y con mucha tradición" al que debe aportar algo nuevo pero con mucho respeto. Asimismo, se muestra ilusionada por formar parte del equipo docente de la experiencia piloto para la futura implantación de los estudios de artes escénicas en Cuenca impartiendo asignaturas relacionadas con el teatro físico, la comedia, el clown, el teatro musical y la interdisciplinareidad aplicada a la escena. En su opinión, la reciente creación del Centro de Arte Dramático, trámite previo a la implantación de la Escuela Superior el próximo curso, es un paso muy importante para la provincia y para una comunidad que, a nivel artístico, está “muy atrás en comparación con otras” a pesar de su “posición estratégica”.

Mayte Olmedilla Huete

La artista es directora escénica y dramatúrgica en el programa educativo ‘Toca la Banda’ de Albacete.

La artista cree que falta defender un poco más las estructuras culturales y comprender que se trata de una industria muy fuerte que necesita de medios. “Hay mucho talento pero se tienen que ir fuera porque no hay estructuras públicas, residencias artísticas o espacios para ensayar y falta un poco de comunicación entre las compañías artísticas y las administraciones”, sentencia. Defiende que la cultura es esencial y que no solo es entretenimiento, sino educación y emocionalidad, y pone el ejemplo de la pandemia durante la que han sido fundamentales los libros, las películas, la música o las series. Consciente de que “es un modelo social establecido y difícil de cambiar”, apela a las administraciones a ofrecer formación y didáctica para que se entienda que las artes nos hacen mejores ciudadanos y personas. “No puede haber espacios públicos cerrados cuando hay gente que tiene una demanda. Llenar de vida un edificio con una actividad cultural beneficia a toda la localidad y hay que valorarla como una fuente de vida, riqueza y economía”, remarca y expone como experiencia con buenos resultados las representaciones al aire libre en espacios patrimoniales que los acercan al público que va a ver la obra.

“Hay mucho talento pero se tienen que ir fuera porque no hay estructuras públicas, residencias artísticas o espacios para ensayar y falta comunicación entre las pequeñas compañías y las administraciones. No se nos puede tratar como un autónomo más ni como a las grandes”

En el entorno rural en concreto, Olmedilla puntualiza que algunos pueblos tienen técnicos de cultura o alcaldes implicados que sí hacen intentos para acercar la cultura pero en otros no hay "nada de nada" y cuando pasa el verano “entran un poco en un agujero negro complicado”. Gracias a que su obra ‘Everlasting Love’ ha sido incluida en la Red de Teatros de Castilla-La Mancha pueden llevarla a municipios menos poblados y con escasos recursos, esos a los que solo llegan compañías pequeñas como la suya. Sin embargo, señala que el sector está “muy precarizado, un problema del sistema del que nadie habla”. Pese a la “excelencia de su formación tras 20 años estudiando”, trabajan “sin medios”, no cuentan con sueldos dignos ni legalidad laboral y ni siquiera pueden ser autosuficientes por los retrasos en los pagos y los problemas burocráticos, ya que además de artistas son productores con unos gastos muy elevados que tienen que cubrir con recursos propios u otros trabajos.

Por ello, aboga por unirse en una plataforma o federación de pequeños productores para hablar y al menos hacerse oír y visibilizar su problemática. “No se nos puede tratar como un autónomo más ni como a una gran compañía al igual que no podemos comparar a un pequeño productor o ganadero con una gran empresa. Somos un tejido al que hay que proteger”, reclama. Y lo hace con el optimismo, el buen humor y la voz esperanzada de esa payasa con nariz roja que siempre nos ofrece la risa como tabla de salvación cuando los planes se tuercen y todo parece derrumbarse, recordándonos que lo más importante es no dejar de amarnos a nosotros mismos.

Más información en www.mayteolmedilla.com y sus páginas de Facebook e Instagram.

Subir

mail Contacta con nosotros en redaccion@alcarriaesmas.com.







publi Carlos Mochales
ARQUITECTO CARLOS MOCHALES



publi Residencia Carrascosa




EL PROYECTO                ANÚNCIATE                   APOYOS                   MAPA DEL SITIO                 AVISO LEGAL

gata Alcarria   © 2014-Alcarria Es Más