Redacción
La Asociación Oleícola de la Alcarria va realizar, en colaboración con el Departamento de Ingeniería Agrónoma de la Universidad de Castilla-La Mancha en Albacete, un estudio pormenorizado durante tres temporadas de la aceituna castellana o verdeja, una variedad única y característica de la comarca Alcarria de la que se obtiene un aceite de oliva virgen extra por procedimientos mecánicos u otros medios físicos que no lo alteran y conservan su sabor, aroma y las características del fruto del que procede. Así lo anunció el presidente de esta entidad, Carlos de la Sierra, durante la renovación del convenio de colaboración que mantiene con el Patronato de Desarrollo Provincial de la Diputación de Cuenca por el que esta institución apoya con 7.200 euros las acciones de innovación y promoción de este producto.
Esta asociación constituida el 5 de mayo de 2003 y formada por olivareros, almazareros y envasadores de la zona de los 42 municipios de la Alcarria conquense y de los 95 de Guadalajara, así como representantes de los grupos de desarrollo rural CEDER-Alcarria Conquense y Federación de Asociaciones para el Desarrollo Territorial del Tajo- Tajuña (Fadeta), consiguió en 2009 la Denominación de Origen ‘Aceite de la Alcarria’ en 2009.
Los presidentes del Patronato de Desarrollo Provincial, Paloma García Casado, de la Diputación de Cuenca, Benjamín Prieto y de la Asociación Oleícola de la Alcarria, Carlos de la Sierra, tras firmar el convenio.
Sus características son el color verde limón, más o menos intenso, muy frutado y aromático con sabores a hierba, avellana o plátano y con intensidad leve en amargos y picores. Existen dos millones de olivos de esta variedad castellana o verdeja endémica de la zona —acapara el 95% de la producción nacional— que ocupan una superficie total de más de 28.000 hectáreas repartidas equitativamente entre ambas provincias.
Las primeras referencias históricas a la existencia de esta producción aparecen en una obra de José Santiago Sánchez Benito sobre ‘Historia Económica de la Tierra de Huete en el siglo XIV’ y en un documento del 18 de septiembre de 1431 también en Huete, que pertenece a un pergamino rescatado del Archivo Histórico Provincial de Cuenca, en el que se dice que “Íñigo López de Zurita, vecino de Tinajas, vende a Lope Ortiz, vecino de Huete, unas casas e casares e viñas e parrales e olivares e árboles e eras para pan cocer e otras de pan llevar en la villa de Leganiel, por el precio de 4.135 maravedises pagados en doblas de oro contadas”.