Portal informativo y promotor del desarrollo de los pueblos de la Alcarria conquense
Quiénes somos      Contacta    

logo Alcarria

             huellashuellashuellasTras las huellas de una Alcarria por descubrir, la conquense

siguenos
facebooktwittergoogle+contactayoutube
PUBLICIDAD publi casas-cueva Gascueña

publi Carlos Mochales
ARQUITECTO CARLOS MOCHALES

publi comestibles marinieves

publi borboton

CEDER Alcarria conquense
Alcarria conquense pueblos Alcarria
Radio Chopera

huete

turismo Alcarria

voloptenses

Zascandileando por Cuenca

sanidad alcarria

educación

servicios sociales

escuelasparalavida

logo Portalrubio


Lavandaña

noticias


listado
12
noviembre
2018

ARTESANÍA Y PATRIMONIO

Resucitando el sonido de las carracas en Villarejo del Espartal

Con 91 años y sin haber realizado nunca este trabajos, Antonio Ferrer Blanco construye estos instrumentos musicales para mantenerse activo y explicar su función a las nuevas generaciones

Su labor supone la revitalización de una artesanía que pocos (o ninguno) mantienen en la comarca y la recuperación de un sonido ligado a la tradición popular en vías de desaparición

Antonio carracas Villarejo del Espartal

Antonio Ferrer Blanco en el taller improvisado en el garaje de su casa en Villarejo del Espartal.

M. Raspal Jorquera, enviada especial a Villarejo del Espartal

La carraca —también llamada matraca o carraco— es un instrumento musical de percusión de la familia de los idiófonos, aquellos que producen sonido propio porque usan la vibración de su cuerpo como materia resonadora, sin cuerdas, membranas o columnas de aire. Las más sencillas constan de uno o varios tableros de madera al los que se unen uno o más martillos móviles que los golpean y un mango o manivela para sujetarlas y hacerlos girar. El resultado es un ruido continuado que muchos denominan “matraqueo” —de ahí la expresión “dar la matraca” como metáfora de molestar incesantemente— muy utilizado antiguamente en los pueblos, especialmente durante la Semana Santa, para hacer callar a la multitud en los días de la Pasión de Cristo o para despertarlos en maitines (oficio religioso antes del amanecer). También los vecinos hacían sonar las carracas en otras procesiones y celebraciones litúrgicas en las que no se podían tocar las campana e incluso en fiestas populares como el Carnaval, en estas ocasiones con un carácter más alegre y desenfadado.

Antonio carracas Villarejo del Espartal

Antonio, agricultor de 91 años, nunca antes se había interesado por las manualidades.

Aunque la fabricación de carracas como instrumento típico se mantiene en la actualidad en algunas zonas de España como en Zarzuela de Jadraque (Guadalajara), muchos lo consideran un sonido en vías de desaparición, un patrimonio tangible de manifestación intangible que es necesario proteger y recuperar. Sin ser consciente de su contribución a este fin en la Alcarria conquense y con el único afán de mantenerse activo, Antonio Ferrer Blanco las elabora manualmente en el taller improvisado que ha montado en el garaje de su casa en Villarejo del Espartal, localidad que, junto con otras cinco, conforma el municipio de Villas de la Ventosa.

Antonio carracas Villarejo del Espartal

Además de carracas, construye otros utensilios hoy en desuso como esta rueca para hilar a mano.

En su pequeño pueblo con apenas 10 habitantes permanentes pasa la mayor parte del año pues, aunque en invierno se traslada a la ciudad con su familia, sigue yendo los fines de semana para cuidar sus gallinas y su huerto y para trabajar la madera, una afición que ha adquirido hace unos años para llenar su tiempo libre. Nunca antes este agricultor de 91 años se había interesado por unas manualidades que ahora desarrolla con ilusión y talento, confeccionando, además de las múltiples carracas, también otros instrumentos tradicionales hoy en desuso como pequeños arados para el campo o una rueca como las que utilizaban para hilar a mano, tal y como explicó y mostró a esta redacción durante una visita a su espacio de trabajo para conocer de primera mano cómo desarrolla su labor.

Antonio carracas Villarejo del Espartal

Antonio muestra una de sus últimas creaciones: un pequeño arado tradicional.

Para entretenerse y conservar el recuerdo de un instrumento musical que las nuevas generaciones ya no conocen, Antonio ha perdido la cuenta del tiempo y el número de carracas que ha fabricado con restos de tablones de madera, algunas sencillas con una lengüeta, otras dobles e incluso cuádruples con manivela. Sin embargo, no se plantea venderlas ni exponerlas, solo las regala a algunos vecinos y a sus familiares, especialmente a sus seis nietos, aunque por el momento ninguno ha aprendido a elaborarlas y recoger así su testigo.

Antonio carracas Villarejo del Espartal

La parte más laboriosa del proceso para hacer una carraca es limar el cilindro para hacer los dientes.

Según detalló, las piezas para construir una carraca básica son tres listones de madera (dos más gruesos para la caja y otro más fino para la lengüeta), un palo redondo para el mango, un cilindro que actuará como rueda dentada, un taco de madera y dos clavos para sujetar la estructura. El proceso consiste en cortar los primeros del mismo tamaño y hacerles una abertura circular para pasar por ellos el mango y el cilindro una vez que le ha limado los dientes —lo más laborioso del proceso— y le ha realizado también un agujero central. Después inserta la parte posterior de la lengüeta en la ranura efectuada en el taco de madera fijándola con los clavos, una laboriosa tarea que en total le lleva más de una hora, dependiendo del tamaño.

Antonio carracas Villarejo del Espartal

Antonio fabrica múltiples carracas de distintos tipos y tamaños.

Lo que para Antonio es solo una distracción y una "excusa" para pasar más tiempo en su pueblo en lugar de la ciudad, supone la revitalización de un trabajo artesanal que pocos (o ninguno) mantienen en la comarca y en la provincia, así como la recuperación de un legado ligado a la tradición y cultura popular: carracas que podrán volver a sonar o al menos dejar constancia de que hubo un tiempo en que su ruido inundó calles como las de Villarejo del Espartal.

Subir

Sin comentarios

Deja tu comentario


Expresa tu opinión con respecto. La redacción no publicará los mensajes que considere ofensivos.

Se necesita un valor.

(no aparecerá publicado) Se necesita un valor.

¿Desde dónde nos escribes? Se necesita un valor.

Se necesita un valor.Se necesita un valor.

mail O si lo prefieres puedes contactar con nosotros en redaccion@alcarriaesmas.com



PUBLICIDAD publi La Cava Garcinarro



publi La Cava Garcinarro



publi Residencia Carrascosa

publi serranilla



Alcarria Es Más

VISITAS RECOMENDADAS publi mina Condenada

minas lapis specularis

publi Buendía visitas

MEDIOS LOCALES











EL PROYECTO                ANÚNCIATE                   APOYOS                   MAPA DEL SITIO                 AVISO LEGAL

gata Alcarria   © 2014-Alcarria Es Más